Khalil Gibrán obsequió a May Ziadah con una idea romántica: un mensaje garabateado en una invitación del Macdowell club de Nueva York donde él iba a ofrecer un recital:
Khalil Gibrán a May Ziadah
Nueva York, 30 de noviembre de 1919
«Ojalá estuviera usted aquí para prestar alas a mi voz y convertir mis murmullos en canciones. De todos modos, leeré sabiendo que entre los ‘desconocidos’ una amiga invisible escucha y sonríe dulce y tiernamente…»
-Selección de Alicia Mizrahi

