.las cartas más apasionadas del mundo-Desesperadas I

.las cartas más apasionadas del mundo-Desesperadas I

“Si no te veo no podré pasar el invierno.
Tienes un corazón amante y tierno,
¿por qué lo endureces?”
-Olga Knipper

Aunque las cartas de Antón Chéjov a la actriz Olga Knipper solían ser bastante entusiastas, ella a veces tanía dudas, aumentadas a veces por las continuas separaciones que les imponían sus continuas profesiones. Aquí ella se lamenta amargamente y él le contesta con una carta muy cariñosa…

Olga Knipper a Antón Chéjov
“¿Por qué no te vienes aquí Antón? No comprendo nada. No escribo porque estoy esperándote, porque tengo muchas ganas de verte. ¿Qué es lo que te retiene? ¿Qué es lo que atormenta? No sé qué pensar, estoy muy inquieta.
¿O acaso no experimentas la necesidad de verme? Me hace mucho daño que seas tan poco sincero conmigo. Todos estos días siento deseos de llorar. Oigo todo lo que el mundo dice, que te vas al extranjero. ¿Será posible que no entiendas hasta qué punto no entiendas hasta qué punto me resulta penoso oir semejante cosas y responder a miles de preguntas de este género?
No sé nada. Escribes de modo muy impreciso: “luego iré”. ¿Qué quiere decir esto? Aquí el tiempo es constantemente cálido, hace bueno, podrías vivir aquí perfectamente, escribirías, podríamos amarnos, estar cerca el uno del otro. Así nos resultaría más fácil soportar la separación durante varios meses.
Si no te veo no podré pasar el invierno. Tienes un corazón amante y tierno, ¿por qué lo endureces?
Quizá yo escriba tonterías, no lo sé. Pero el pensamiento de que debemos vernos está arraigado como un clavo en mi cabeza. Tienes que venir. La idea de que estas tú solo pensando, pensando sin descanso, me parece horrible.
Antón, querido mío, ven. ¿No quieres conocerme? ¿O acaso te pesa la idea de querer unir tu suerte a la mía?
Escríbeme sobre todas estas cosas con sinceridad, entre nosotros todo debe ser puro y transparente, ni tú ni yo somos niños. Dime todo lo que encierra tu corazón, pregúntame lo que sea, yo te contestaré. ¿Pues acaso no me amas? Es preciso que tal sentimiento te haga bien y que tamo experimente amor y bién y no incomprensión. Tenemos que hablar de muchas cosas simple y claramente. Dime, ¿estás de acuerdo?
Te espero un dia de estos. Hoy es la inauguración de nuestro nuevo teatro. Yo no actúo; me limitaré a mirar en compañía de Macha. Gorki está aquí. Lev Antonovich viene a nuestra casa. Me siento mal, tengo el corazón turbado y pesado. Como y duermo poco.
Bueno, piénsatelo y responde.
TU OLGA
Escribo de un modo deshilvanado, discúlpame.”

La conciliadora respuesta de Chéjov a Olga no se hizo esperar:

Yalta, 27 de septiembre de 1900
“Olga, querida mia, mi pequeña actriz maravillosa, ¿por qué ese tono, ese humor quejoso y amargo? ¿realmente soy tan culpable? Pues bueno, perdóname, querida mía, mi zagala, no te enfades, no soy tan culpable como te lo hace creer tu desconfianza. Hasta el momento no he podido ir a Moscú porque estaba enfermo, no hay otro motivo, te lo aseguro, querida, te doy mi palabra. ¡Palabra de honor! ¿Me crees?
Me quedaré en Yalta hasta el 10 de Octubre, trabajaré y luego saldré hacia Moscú o, según mi estado de salud, hacia el extranjero. En cualquier caso, te escribiré.
No he tenido carta de mi hermano Iván ni de mi hermana Macha. Evidentemente están molestos, pero no sé por qué.
Ayer estuve en casa de Sredin; había muchos invitados, casi todos desconocidos. Su hija está clorótica, pero va al Liceo. Él padece de reumatismo.
En cuanto a tí escríbeme detalladamente cómo ha ido ‘La hija de las nieves’ , cómo ha sido el principio de la temporada, cuál es el estado de ánimo de todos, cómo está el público, etc. Y, puesto que no eres como yo, tienes mucho que escribirme, tienes material para dar y regalar, mientras que yo no tengo nada, salvo quizá una cosa: hoy he cazado dos ratones (…)
Escribes: “Tienes un corazón amante y tierno, ¿por qué lo endureces?”. Pero ¿cuándo lo he endurecido? ¿Cómo, pensándolo bien, he dado prueba de esta dureza? Mi corazón te ha amado en todo momento y ha sido tierno contigo, nunca te ha ocultado, nunca, nunca, y tú me acusas así, a la ligera.
A juzgar por tu carta, deseas y esperas, alguna explicación, una larga discusión con caras serias y consecuencias serias; pero yo no sé qué decirte, como no sea una cosa que ya te he dicho mil veces y que, por lo que parece, seguiré diciéndote durante mucho tiempo; esto es, que te quiero, y nada más. Si ahora no estamos juntos no es por culpa mía ni tuya, sino del diabo, que ha puesto en mí el bacilo y en tí el amor al arte. (…)
Hasta la vista, mi querida viejecita, que los ángeles te guarden. No te enfades conmigo palomita, no estés triste, sé sensata.
¿Qué hay de nuevo en el teatro? Escribe, te lo ruego.
TU ANTÓN.”

-Selección de Alicia Misrahi

6 pensamientos en “.las cartas más apasionadas del mundo-Desesperadas I

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s