
«Clair de Lune» es una obra maestra musical del genio de Debussy.
Si te fijás bien en esta preciosa composición las notas brillan, una a una.
¡Hasta que la música se vuelve MAGIA!
Brillan, porque no se tocan.
Cada nota cae sola…
Debussy eligió separarlas por una razón precisa.
En 1890 Leyó un poema de Verlaine sobre la luz de la luna.
La luna en el poema no ilumina: refleja lo que el alma siente.
Debussy transformó esa idea en sonido en el piano.
Por eso las notas no caen juntan: se sueltan, como puntos de luz.
La armonía no resuelve. Flota, como un reflejo en el agua.
Es el piano imitando algo que no tiene forma ni peso.
Y sólo quién entiende el silencio puede tocar asi.
Hay una interpretacion preciosa que es una joya en sí misma del Maestro Menahem Pressler cuando tenía 94 años que comparto.
Fué con esta pieza que ganó un concurso de Debussy a sus 22 años y desde entonces ¡nunca más paró!.
Que en paz descansen ambos maestros…
Disfruten…
Yapita que agrego:
Claude Debussy – Clair de lune (Suite bergamasque, L. 75) magistralmente interpretado por Khatia Buniatishvili – piano Ш
La misma millonaria rusa que sostuvo a Tchaikovsky durante años, sin llegar nunca conocerlo en persona, también le pagó al joven Debussy para tocar piano a cuatro manos con sus hijos.
Fue con ella que recorrió los palacios de Europa y escuchó de cerca la música rusa.
De vuelta en París, compartía la bohemia y la falta de dinero con su amigo Erik Satie.
En 1889, en la Exposición Universal, se detuvo frente a un grupo de músicos de Java y oyó un gong sonar como nada que existiera en Occidente.
Cuando por fin se sentó a componer, no estaba escribiendo notas.
Estaba intentando guardar atmósferas.
Ninguna nota termina sola.
El pie derecho sostiene el pedal y deja que cada sonido se derrame dentro del siguiente, como una acuarela donde un color invade al otro antes de secarse.
Nada tiene un contorno duro, nada se anuncia, todo ya está medio desapareciendo en el instante en que aparece.
Por eso parece más un recuerdo que una canción.
Los críticos bautizaron ese efecto como impresionismo, y Debussy se pasó la vida rechazando el nombre, diciendo que hacía otra cosa.
Khatia Buniatishvili es conocida por atacar el piano con una intensidad casi física, tempos rápidos, gestos que arrancan aplausos.
Aquí hace lo contrario.
En el escenario casi negro, solo el vestido rojo se mueve, y apenas.
Alarga el tiempo más de lo que casi cualquier pianista se atreve, deja que el silencio entre las frases respire hasta casi incomodar, y mantiene los dedos pegados a las teclas, como si temiera asustar al sonido.
Toda su fuerza, esta vez, vive en lo que se niega a apresurar.
«Clair de lune» (Claro de Luna) es un famoso poema simbolista de Paul Verlaine publicado en 1869 en su colección Fêtes galantes.
Evoca una atmósfera melancólica, sutil y onírica, describiendo el alma como un paisaje italiano con máscaras y bailarines, bajo la luz de la luna, siendo una gran influencia para la pieza musical de Debussy.
«Vuestra alma es un paisaje escogido
que hechizando van máscaras y bergamascos
tañendo el laúd, danzando y casi
tristes bajo sus asombrosos disfraces.
Cantando en modo menor
al amor vencedor y a la vida oportuna,
no parecen creer en su felicidad
y su canción se une al claro de luna,
Tu alma es como un hermoso paisaje iluminado por la luna,
poblado de enmascarados delicados y tenues,
que tocan laúdes y bailan y tienen un aire
de tristeza en sus fantásticos adornos.
Mientras celebran en menor tono
el amor triunfante, la empresa eficaz,
tienen un aire de saber que todo es vano,
y a través de la tranquila luz de la luna se elevan sus canciones,
la melancólica luz de la luna, dulce y solitaria,
que hace soñar a los pájaros en el árbol,
y en sus pulidas pilas de piedra blanca
las altas fuentes sollozan de éxtasis.»
(*) Fausto Zonaro Italian artist (1854-1929) Moonlight
