
Con esta música que sacudió al mundo no puedo más que sacudir el polvo de tantos recuerdos que reposan en lo más profundo de mi corazón.
«No pienses que es fácil disculparse
en cambio, no trates de darle vuelta a la situación
antes tomaste una serie de oportunidades
pero no voy a darte ninguna más
no me preguntes
así es como va
porque parte de mi sabe lo que estás pensando.
No digas palabras que luego lamentarás
no dejes que el fuego llegue hasta tu cabeza
escuché las acusaciones antes
y no voy a aguantarlo más
créeme
el sol en tus ojos
hace que valga la pena creer algunas de las mentiras.
Soy el ojo en el cielo
mirando hacia ti
puedo leer tu mente
soy quien crea las reglas
tratando con tontos
puedo burlarte con los ojos vendados
y no necesito verte más
para saber que
puedo leer tu mente, puedo leer tu mente.
No dejes atrás las falsas ilusiones
no llores porque no voy a cambiar de opinión
así que busca a otro tonto como antes
porque no voy a seguir viviendo creyendo
algunas de las mentiras cuando todas las señales son engañosas.»
-Eric Woolfson y Alan Parsons

“Nunca se me ocurrió pensar en mí como artista o como músico. Yo practico el arte de producir y no el arte del rock. Soy un artista abstracto. De todas maneras, con el grupo queremos entretener a la gente, darle lo que ellos quieren oír. Si de paso podemos darles algo que nunca antes habían escuchado, mejor. También pienso que las críticas que recibimos de algunos medios las tomamos de otra manera siendo productores antes que artistas”, se autodefinió Parsons en una entrevista brindada a la revista Pelo durante una fugaz visita a Buenos Aires hacia finales de 1980.
“Odiaba la canción cuando empezamos a grabarla. De hecho, estaba decidido a dejarla fuera del álbum. Pero después le añadimos encima una guitarra hipnótica y nos gustó a todos. Así fue como quedó y finalmente fue incluida”, reveló tiempo después Parsons.
Por su parte, y respetando el matiz cósmico del álbum, la portada fue diseñada una vez más por el prestigioso estudio Hipgnosis, mostrando una ilustración del Ojo de Horus. En sus primeras tiradas, se trataba de un dibujo dorado sobre un fondo verde aunque en futuras ediciones fue virando hacia tonos azulados y también amarillentos.

En cuanto a su contenido, la canción “Eye in the Sky” estuvo fuertemente influenciada por el escritor George Orwell y en particular por su obra 1984. Esta famosa novela describe el posible fin de la privacidad individual como consecuencia de la continua y rígida vigilancia de los ciudadanos por parte de un sofisticado y oculto equipamiento de video controlado por satélite. Algo también conocido como The Big Eye (el gran ojo) y que años después inspiró al reality show televisivo Gran Hermano.

Si bien en el tema no se describe un lugar específico ni las identidades de quien observa y de quien es observado, lo que sí queda en claro es que el “ojo en el cielo” que le da título se refiere a que alguien está siendo vigilado.
En las dos primeras estrofas, la perspectiva es la de quien esta vigilando, que parece tener además la suficiente información sobre él o ella para probar su culpabilidad en un hecho determinado. Algunos han sugerido que puede tratarse de un amante espiando a otro mientras que otras teorías, un tanto más firmes, se inclinan por pensar que se trata de la cámara de un casino observando el comportamiento de un jugador.
Via: Gabriel Hernando

