“Lo cierto es que ésta es la única forma en la que puedo vivir:
en dos direcciones.
Necesito dos vidas.
Soy dos seres.”
…y en su Diario Amoroso, en la entrada del 13 de febrero de 1935, añade:
“Ser yo misma consiste en eso, en ser dual.
Y no se puede ser dual sin tragedia”.
“todos somos parcialmente locos con zonas de lucidez.”
“Soy feliz, egoístamente, tiránicamente feliz…
Siempre que algo se aleja de mi, siempre que pierdo algo o a alguien,
siempre que debo separarme de algo o alguien,
mi reacción es creativa.”
Anaïs Nin
Anais Nin & Henry Miller
September 6,1932
This time you are not going to awake from the ecstasies of our encounters to reveal only the ridiculous moments.
Listen, I do not believe that I alone feel that we are living something new because it is new to me.
You carry your vision, and I mine, and they have mingled.
— Anais Nin,
Henry:
Tu viens de partir.J’ai dit à Hugh que je devais complèter quelque chose dans mon travail. Il fallait que je monte dans ma chambre, que je sois seule.
Anaïs
Lo mismo que el deseo y el placer de verte mientras te desnudas y te envuelves en la sábanas.
Nunca has sido mía.
Nunca pude poseerte y amarte.
Nunca me amaste o me amaste demasiado o me admiraste como la niña que toma una lente y se pone a ver cómo marchan las hormigas y cómo, en un esfuerzo inacabable y lleno de fatiga, cargan enormes migajas de pan.
Qué son aquellas noches lluviosas en medio de la cama de un hotel.
Qué el recuerdo de nuestros pasos por la calle, en el teatro o en la sala de conciertos.
Qué son los recuerdos de los celos y de tus amantes y de June y de mis amantes.Anaïs, no creo que nadie haya sido tan feliz como lo fuimos nosotros.
No creo que exista en la historia del hombre y de la mujer un hombre y una mujer como tú y como yo, con nuestra historia, nuestras circunstancias;
con aquello que se desbordaba en las paredes, el ruido de la calle y la explosión de tu mirada inquieta de ojos delineados en negro; con la sinceridad de tu cuerpo frágil y tu secreto agresivo e insaciable.
El recuerdo puede ser cruel cuando estás volando febrilmente a tu próximo destino, a otros brazos que te reciban expectantes y hambrientos.
El recuerdo de tu diario rojo que tirabas en la humedad de la cama entre tus labios entreabiertos y mis ganas de desearte.
Te deseo.
Te deseo con la desesperación
y el anhelo de lo imposible
y ya te has ido y tal vez,
en un sueño imaginativo y romántico,
leerás estas palabras una y otra vez,
en medio de mi ciudad con la gente pasando en medio de las calles
y la sorpresa en tus ojos
y la gran dama con el fuego en la mano derecha.
Mi querida Anaïs, ma petite, ma jolie, infanta inquieta de sal nocturna.
Te extraño cuando huyes de madrugada
y te extraño cuando camino y me tomo un café en la calle;
te extraño cuando June se acerca cariñosa y cuando paso por los grandes aparadores.
Te extraño casi a todas horas:
cuando escribo,
cuando te pienso,
cuando escucho las campanas que me anuncian que ya son las tres,
cuando me acuerdo de las horas interminables entre humo y whisky,
cuando tengo una comida que dura toda la tarde,
también cuando me despido de ti cada día a la misma hora,
cuando como en aquel lugar donde nos dio el aire
y cuando escucho la radio.
Adiós, Anaïs, adiós.
Ya nos encontraremos en otras vidas
y en otras vidas podré poseerte y
quedarme contigo para siempre.
Ya te veré en medio de la nieve y entre libros y vino.
Adiós, tuyo siempre
Henry
“Querido Coleccionista: Le odiamos.
El sexo pierde todo su poder y su magia cuando es explícito, rutinario, exagerado, cuando es una obsesión mecánica.
Se convierte en un fastidio.
Ud. nos ha enseñado más que nadie sobre el error de no mezclar sexo con emociones, apetitos, deseos, lujuria, fantasías, caprichos, vínculos personales, relaciones profundas que cambian su color, sabor, ritmo, intensidad.
No sabe lo que se pierde por su observación microscópica de la actividad sexual, excluyendo los aspectos que son el combustible que la enciende: intelectuales, imaginativos, románticos, emocionales.
Esto es lo que le da al sexo su sorprendente textura, sus transformaciones sutiles, sus elementos afrodisíacos.
Usted reduce su mundo de sensaciones, lo marchita, lo mata de hambre, lo desangra.
Si nutriera su vida sexual con toda la excitación y aventura que el amor inyecta a la sexualidad, sería el hombre más potente del mundo.
La fuente del poder sexual es la curiosidad, la pasión.
Usted está viendo extinguirse su llamita asfixiada.
La monotonía es fatal para el sexo.
Sin sentimientos, inventiva, disposición, no hay sorpresas en la cama:
El sexo debe mezclarse con lágrimas, risas, palabras, promesas, escenas, velos, envidias, todos los componentes del miedo, viajes al extranjero, nuevos rostros, novelas, historia, sueños, fantasías, música, danza, opio, vino.
¿Sabe cuánto pierde por tener ese periscopio en la punta de su sexo, cuando podría gozar un harén de maravillas distintas y novedosas?
No hay dos cabellos iguales, pero usted no nos permite perder palabras en la descripción del cabello; tampoco dos olores, pero si nos expandimos en esto, usted chilla :
¡Sáltense la poesía! No hay dos pieles con la misma textura y jamás la luz, temperatura o sombras son las mismas, nunca los mismos gestos, pues un amante, cuando está excitado por el amor verdadero, puede recorrer la gama de siglos de ciencia amorosa.
¡Qué variedad, qué cambios de edad, qué variaciones en la madurez y la inocencia, perversión y arte…!
Nos hemos sentado durante horas preguntándonos cómo es usted.
Si ha negado a sus sentidos seda, luz, color, olor, carácter, temperamento, debe estar ahora completamente marchito.
Hay tantos sentidos menores fluyendo como afluentes al río del sexo, nutriéndola.
Sólo la pulsación unánime del sexo y el corazón juntos pueden crear éxtasis.”







