.las cartas más apasionadas del mundo-De Peticiones I

.las cartas más apasionadas del mundo-De Peticiones I

“¡A la salud de aquella que (…)
despierta los suspiros del poeta!
¡La muchacha que dió al cantar
lo que no puede comprarse con oro!

-Thomas Moore

Lord Byron decidió en 1814 casarse con Anne Isabella Milbanke. Este genio del disimulo, la galantería, la ocultación y la seducción compuso una carta a su prometida que, si bien no tiene el apasionamiento de las que dirigió a Teresa Guiccioli, es también muy seductora.

Lord Byron a Anne Isabella Milbanke
14 de Octubre de 1814
“No he leído el párrafo a que os referís, pero no puede hablar de mí en términos más humildes que mi propio pensamiento. Éste es uno de los menores daños a que me han expuesto a mi fama y el desprecio a la opinión -en el único buen sentido de la palabra-, desprecio que ya no puedo sentir, desde que hay algo en mi vida digno de ser querido. La verdad es que de haber yo previsto que vuestro destino iba a unirse al mío, de haber tenido siquiera un poco de esperanza, por muy lejana que fuese, hubiese sido un ser muy distinto y mucho mejor de lo que he sido. Siendo las cosas como son, a veces me asalta la duda de que, aún cuando no os cause ninguna desilución ni me porte en el futuro de modo indigno de vos, mi pasado -incluso la parte que de él conoceréis- os obligue a lamentar vuestro amor por mí.
Nunca creí que existiera una mujer como vos -al menos para mi-, y a veces pienso que debiera desear el que no hubiera existido en realidad. Más vale hablar de otra cosa.
Amor mío, perdonadme si he escrito en un estado de ánimo que os causa pesadumbre. Mis sentimientos no pueden expresarse en palabras. No tengo nada que desear, no hay nada que quisiera ser cambiado en vos… Pero, ¡tantas cosas en mi! No puedo imaginarme desgracia mayor que la mía, si no logro haceros felíz y, sin embargo, ¿cómo es posible que me ponga a la altura de cualidades tan elevadas y tan universalmente ponderadas?…”

Como contrapunto a esta carta en la que se arrepiente de un pasado que, sin duda, volverá a ser su futuro (pues Lord Byron siguió siendo un pícaro toda su vida) encontramos esta otra que dirigió al también poeta Thomas Moore comunicándole su boda un mes antes de la carta anterior.

Lord Byron a Thomas Moore
20 de Septtiembre de 1814
“¡A la salud de aquella que desde hace tiempo
despierta los suspiros del poeta!
¡La muchacha que dió al cantar
lo que no puede comprarse con oro! (1)

“Mi querido Moore:
Voy a casarme. Es decir, han aceptado mi petición, y en estos casos, suele uno confiar en que los acontecimientos sigan su curso acostumbrado.
Mi dama es Miss Milbanke, y he sido invitado por su padre a reunirme con ellos en calidad de esposo electo; pero antes de ir, tengo que solucionar algunos asuntos en Londres y encargarme un gabán azul.
Tiene fama de ser una rica heredera, pero yo ni pienso hacer averiguaciones. En cambio, sí sé que es inteligente y que posee excelentes cualidades: además, no me negarás que ha dado una prueba indudable de buen juicio al aceptarme como marido, después de haber rechazado a seis pretendientes.
Ahora bien, si ves en todo esto algún inconveniente, dímelo por favor. Lo he decidido con toda serenidad, he adoptado firmemente esta resolución y estoy dispuesto a atender a razones, puesto que ahora no es posible que hagan ningún daño. Pueden ocurrir cosas que rompan el compromiso, pero espero que no suceda así. Entre tanto te comunico (en secreto, al menos hasta que ella desee hacerlo público) que he pedido su mano y se me ha concedido. No necesitas apresurarte para darme la enhorabuena, porque pueden pasar meses antes de que celebre la boda. Mañana me marcho a Londres, pero volveré a pasar por aquí dentro de quince días, cuando vaya a visitarla.
Si no hubiera sucedido todo esto me habría marchado a Italia. Acaso a mi vuelta nos encontremos en Nottingham, y puedas acompañarme hasta aquí. No necesito decirte que me causará un gran placer. Como es natural, tendré que convertirme en un hombre de buenas costumbres, y estoy convencido de que si logro contribuír a su felicidad, habré asegurado a la mía. Ella es tan buena que…, que…, en fin, me gustaría ser mejor.
Tuyo cordialmente,
BYRON.”

(1) Versos de Thomas Moore.-

-Selección de Alicia Mizrahi

27 pensamientos en “.las cartas más apasionadas del mundo-De Peticiones I

  1. Buenos días mariposa.
    Ya hablaremos largo y tendido del señorito Byron, sumamente estimulante.
    Qué placer leer cartas junto a vos…
    Feliz Viernes Gabi,
    y feliz vida…

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