.las cartas más apasionadas del mundo- Tiernas IV

.las cartas más apasionadas del mundo- Tiernas IV

Simone de Beauvoir tenía para Sartre sentimientos a flor de piel: “Mi amor, le amo más apasionadamente de lo que creía; no hubiera creído que su ausencia me podría resultar tan desgarradora -y lo es-, no porque necesite a alguien, no porque me siente sola o abandonada, sino porque lo necesito a usted; a usted, mi pequeño ser de carne y hueso, con sus pequeños jérseis de cuello alto, sus sonrisas, sus dos bracitos tiernos y su bello rostro tan rico, tan agradable, tan amante, mi amor. Firmado: su encantador castor.”
Eran capaces de compartir amantes, de pasárselos y de comentar la jugada, pero también de una gran ternura y devoción…

Simone de Beauvoir a Jean-Paul Sartre
1940
“Más tarde fuí a esa fiesta que acabo de describirle. Y ahora me voy a la cama, pequeño mío, me caigo de sueño. Mi amor a quién tanto quiero, hubiera querido hablar con usted de todo esto, en lugar de escribirle, temo que mis cartas suenen demasiado reproche y yo soy tan incapaz de querer reprocharle nada, es tan inimaginable, tan abstracto para mí. ¡Soy tan felíz cuando pienso que voy a verlo dentro de seis semanas! El arreglo que propone es perfecto, nadie sospechará nada y nos veremos con toda tranquilidad. Mi amor, necesito tanto sentirlo de nuevo junto a mí, lo amo apasionadamente, carita que me observa con aire huraño desde la pared de enfrente. Buenas noches dulce pequeño tan tiernamente amado…”

-SU ENCANTADOR CASTOR

Era un sentimiento que funcionaba en ambos sentidos… Jean-Paul Sartre escribió a Simone de Beauvoir que la añoraba y se lamentaba de que su vida no tenía incentivos, varado en un pueblo sin interés, sin libros porque había perdido su maleta y continuamente reclamado por su familia (su madre y su padrastro) para comidas familiares… Después de quejarse ampliamente por su suerte, llegó el momento de la ternura:

Jean-Paul Sartre a Simone de Beauvoir
Julio de 1937
“(…)
Cuando pienso que seguiré aquí hasta el martes, se me sube el estómago a la boca. Sé que usted me ama y que soy feliz, pero no me sirve de nada, salvo quizá para encontrar más absurda mi presencia en este sitio. La quiero muchísimo, encanto mío, todo el día de ayer pensé en usted, la imaginaba corriendo por Gien pero debió de encontrarlo poca cosa. Pequeña mía, ¡estaría tan bien junto a usted en este momento!: hace buen tiempo, ¡sería tan grato pasearse por París! En fin, así y todo queda un día menos. Pero son duros de roer, los pétreos.
Adiós, mi tierno Castor, la quiero tanto, tengo tantas ganas de estar junto a usted. Escríbame a menudo. La beso…”

-SARTRE

Sartre sigue desgranando dulzuras en esta carta, escrita días después, en la que le cuenta cómo se aburre y cómo al final ha conseguido averiguar la dirección de la mujer con la que accidentalmente cambió su maleta en el tren.

“Martes, julio de 1937
Mi querido Castor:
Sólo unas pocas líneas para decirle que la quiero con todas mis fuerzas y que es usted una chiquita bondadosa. He recibido su cumplida cartita. qué tristeza estar lejos de usted, mi pequeña flor. Hoy estoy menos siniestro porque trabajo, y además nos movemos un poco. Ayer por la tarde fuimos a Auxerre, de la que no hay nada que decir salvo que sirvió para llenar la jornada.
Esta mañana he trabajado, ahora vamos a casa de los Émery a almorzar, cosa que me deja exhausto, pero en el fondo no es más que un almuerzo de familia después de lo cual iremos a despachar la maleta de la joven. Hurgando entre las cosas descubrimos su dirección de Saint-Étienne. Lo más triste es que no tengo libros. Espero la NRF como el Mesías.
Adiós, mi pequeño Castor, mi pequeña flor. Pienso tanto en usted, todos estos días, sólo en usted y quisiera estar a su lado…”

[.un amor nada convencional
Su relación estuvo por encima de los celos (tanto profesionales como sentimentales); los desencuentros; el tiempo y los amores trasatlánticos (como el que ella sintió por el escritor Nelson Algren, con el que mantuvo una larga relación epistolar)…
Como Beauvoir reconoce: “En mi vida hay un éxito claro: mi relación con Sartre”. Él, mujeriego impenitente, admite el mérito de ella: “No habría conseguido el estado al que he llegado en mi vida sin las mujeres, usted la primera”.]

-Selección de Alicia Mizrahi

13 pensamientos en “.las cartas más apasionadas del mundo- Tiernas IV

  1. me da su mail para enviarle la versión de La Infamia de las Mariposas que salio impresa??? si su ubicación es cercana seria un honor enviarsela por correo , ademas humildemente quisiera enviarle un poema que se llama AGATA VIII donde se habla de la fabula del lobo y la Mariposa, mi facebook es Gatopistola blogspot. saludos y muchas gracias

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