
En un mundo lleno de incertidumbre, hay una única certeza: un día, partiremos
Para algunos, será una gran incógnita. Final o principio. O un proceso natural del ciclo de la naturaleza, donde nada muere, sino sólo se transforma de estado.
Según la cultura, será algo tabú, o se entenderá como una celebración.
Liberadora, enemiga o un misterio insondable: nos revela nuestra propia fragilidad o ignorancia.
Todo esto es posible, según cómo entendamos el fin de la existencia como somos hoy. Aqui y ahora.
Vida y muerte. Muerte y vida. Y mientras tanto transcurrimos. Entre flashes y chispazos de luz y oscuridades, caminamos. Entre la preciosa luz del sol, la brisa, la lluvia, el olor a tierra mojada, las ausencias que permanecen en nuestros recuerdos. La memoria corroída por el tiempo. La carne, las cicatrices, la experiencia.
A veces somos ladrones de instantes. Morimos durmiendo. Y despertamos y seguimos la vida en sueño. Es la partida de nuestra alma, inerte. Viajamos sin rumbo. Hasta que algo nos sacude como balas en el aire, suspendidas. Y con rápido estupor, nos vemos. Nos reconocemos vivos. Latientes. Y un calor inunda nuestra piel. Y nos volvemos viajeros lúcidos y piadosos. Como esos niños juguetones llenos de deseos.
Y dejamos de morir cada día. Para vivir el instante como si fuera el último. No somos más náufragos ni errantes.
Volvimos.
-Gabi
I
¿Puede la Muerte estar dormida, si la vida es solo un sueño,
Y las escenas de dicha pasan como un fantasma?
Los efímeros placeres a visiones se asemejan,
Y aun creemos que el dolor más grande es morir.
II
Cuán extraño es que el hombre deba errar sobre la tierra,
Y llevar una vida de tristeza, pero que no abandone
Su escabroso sendero, ni se atreva a contemplar solo
Su destino funesto, que no es sino despertar.
-John Keats (1795 – 1821)

No creo que la muerte esté dormida si la vida es solo un sueño. La muerte convive todo el tiempo con la vida , morimos a muchas cosas todo el tiempo para nacer en otras. Y tampoco creo que sea el dolor más grande cuando es lo único certero a nuestras preguntas más primigenios. La vida sin la muerte no sería valorada como tal, ambas son parte de un todo y dependientes una de la otra. En resumen supongo que una duerme mientras la otra se manifiesta…
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Sabías que cada 7 años nuestro cuerpo entero cambia? Nuestras células están muriendo y sustituyéndose continuamente!
Asi que si: convivimos con la muerte a diario. Y eso nos tendría que hacer valorar más la vida. Y cada instante.
La vida es sueño, si. Pero podemos despertar, que es disfrutar al máximo de ella.
Es hoy!
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