
Los sentidos yacen como cenizas,
y la brisa del tiempo los alza de nuevo.
Sobre el velo brumoso de la incertidumbre,
se aleja flotando hacia el horizonte.
Rodeada por los vientos alisios,
se transforma en huracán.
En un holocausto de emociones,
pequeñas vidas nacen mágicamente.
En el carnaval de la naturaleza invisible,
las estaciones brotan en capullos frescos.
Las imágenes danzan elegantemente como hojas sedosas,
esparciendo frescura en el aire.
Una lágrima de felicidad gotea inconscientemente.
Tan fresca como el rocío, cae sobre tus pies.
Te mueves, apartas los pies.
Tus tobilleras se aferran a mi alma.
En algún lugar más allá de las profundidades,
escucho apasionados murmullos de amor,
el aroma de la vida surge de la tierra cruda,
cuerpo y mente se funden en éxtasis.
-Satheesan Rangorath
