.las cartas más apasionadas del mundo-Cinicas IV

las cartas más apasionadas del mundo-Cinicas IV(mar profundo en Bernal)

Percy Bysshe Shelley decidió abandonar a su esposa embarazada… La jugada maestra del poeta es que llegue a parecer que es ella la culpable. Él la ha traicionado y abandonado y, encima, se queja de que ella no entiende la amistad y la rechaza como amigo… Frases para el recuerdo: “Estoy unido a otra, tú ya no eres mi esposa. Quizá te haya hecho daño al haber comenzado mi relación contigo, pero con toda seguridad ha sido inocentemente y sin intención”; “A menos que otorgues una sincera confianza a mi sinceridad sin malicia nuestra relación debe ser rota por el momento” y “No tienes que ser injusta conmigo, tú lo has sido, espero que lo repares”. Para rematar la faena, le pide calcetines, pañuelos y las obras de Wollstonecraft… En fin…

Percy Bysshe Shelley a su esposa Harriet
Londres, 3 de Octubre de 1814
“Harriet, tú me malinterpretas, tú me malinterpretas obstinadamente. Nunca afirmé que te hubiera concedido una pensión económica ni que hubiera querido obtener a cambio tu confianza y cuidado. Había esperado que los beneficios más sustanciales de la mejora intelectual y el constante cultivo de la amistad, que tan mal pareces haber entendido, no habrían sido degradados por una malinterpretación tan mezquina y ordinaria.
Comprendo que tu irritación te ha llevado a cometer esta injusticia conmigo. Si mi amistad se ve así rechazada, abrigo pocas esperanzas de que nuestra relación puede proporcionarnos ninguna ventaja a ninguno de los dos. Estaba siendo muy cuidadoso para que lo que ha tenido lugar no sucediera pues, aunque ahora me siento unido a alguien perfectamente adaptado a mi naturaleza por un afecto intenso y duradero, deberías haberte dado cuenta de que seguía preocupado por tu felicidad, de que habría supervidado el progreso de tu alma y te habría ayudado a cultivar una filosofía elevada, a la cual, sin el interés que yo me he tomado en tu instrucción, es probable que jamás hubieras aspirado. Si rechazas inflexiblemente estas demostraciones de cariño, si como pago a mis buenas intenciones me abrumas con ofensas y reproches, ¿qué esperanza resta de un resultado favorable a mis tentativas mal correspondidas?
Estoy unido a otra, tú ya no eres mi esposa. Quizá te haya hecho daño al haber comenzado mi relación contigo, pero con toda seguridad ha sido inocentemente y sin intención. Ese daño, cualquiera que sea su gravedad, no podía ser evitado. Si alguna vez, en algún grado, hubo simpatía en nuestros sentimientos y opiniones, por qué privarnos en el futuro de la satisfacción que todavía pueda proporcionar, por estos despreciables reparos, por estas disputas inútiles. A menos que otorgues una sincera confianza a mi sinceridad sin malicia nuestra relación debe ser rota por el momento. Lo único que consigues es dolor, no satisfacción, con la irritación que te provocan mis visitas. El interés que te mostrado por ti se ve dificultado porque no muestras ningún sentimiento, lo que me impide reflexionar tranquilamente sobre tu felicidad.
Recobra el dominio de ti misma, te lo ruego; recuerda qué soy: trae a tu memoria los recuerdos de mi carácter. La indirecta respecto a mi obligación de devolverte la propiedad que contiene tu carta demuestra qué poco puedes apreciarlo.
No te quepa duda de que cumpliré con mis verdaderas obligaciones.
Cariñosamente tuyo,
P.B.Shelley
P.D.: Espero que prestarás atención al cuidado de tu salud: no intuyo el más remoto peligro en el parto que se te aproxima; creo que deberías depositar tu confianza tranquilamente en la habilidad de Sim [el médico de Harriet]. Tu último parto fué doloroso pero propicio. Creo que los casos de dificultad después son muy raros.
Mi querida Harriet, espero ansioso tu contestación, no tienes que ser injusta conmigo, tú lo has sido, espero que lo repares. Veré a Hookham esta noche. Me hacen falta calcetines, pañuelos y las obras póstumas de Mrs. Wollstonecraft.
No puedo mantener el compromiso de mañana a las tres. Me he enterado que mi integridad personal podría correr peligro si aparezco allí. Me informarás dónde puedo ver a esas personas.”

-Selección de Alicia Misrahi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s