.las cartas más apasionadas del mundo-Entregadas II

.las cartas más apasionadas del mundo-Entregadas I

“Siento que ahora existo, temo que
he de seguir existiendo en el
porvenir, y tú decidirás cuál ha de
ser el objeto de mi existencia, mi
destino está en tus manos.”

-Lord Byron

-Seleccion de Alicia Mizrahi

Lord Byron escribió alguna de sus cartas más sublimes a la condesa Teresa Guiccioli. No fué el último amor de su vida, pero en algún momento él llegó a creerlo:

Lord Byron a Teresa Guiccioli

Bolonia, 22 de Agosto de 1819
“Mi querida Teresa:
He leido este libro en tu jardín. Amor mío, estabas ausente; de otro modo no hubiera podido leerlo. Es uno de tus libros favoritos y la autora era amiga mía. No entenderás estas líneas en inglés, y otros tampoco las comprenderán; por esta razón no las he escrito en mi macarrónico italiano. Pero reconocerás la letra de quién te ha amado tan apasionadamente, y adivinarás que ante un libro tuyo sólo podía pensar en el amor. En esta palabra, hermosa en todas las lenguas y sobre todo en la tuya -Amor mío-, está comprendida toda mi vida en el momento actual y en el futuro. Siento que ahora existo, temo que he de seguir existiendo en el porvenir, y tú decidirás cuál ha de ser el objeto de mi existencia, mi destino está en tus manos, y tú eres una mujer, tienes dieciocho años, y no hace más que dos que saliste de un convento. Con todo mi corazón desearía que hubieras permanecido en él, o, al menos, que yo no te hubiera conocido después de casada.
Pero es demasiado tarde. Te quiero y me quieres, por lo menos eso dices, y te portas como si fuera verdad, lo cual, en cualquier caso, ha de ser un gran consuelo. Pero, para mis sentimientos, es poco decir que te amo y nunca podré dejar de amarte.
Piensa en mí algunas veces, cuando nos separen los Alpes y el Océano. Pero esto no sucederá nunca, si tú no lo deseas.
-BYRON.

6 pensamientos en “.las cartas más apasionadas del mundo-Entregadas II

  1. Siempre me fascinó Byron, su delirante sensibilidad, no sólo poética, sino experiencial. Mary Shelley decía de él que había ocasiones en las que ante la lectura o escritura de sus poemas, podía sufrir tanto su sensibilidad hacia las emociones que recreaba que a veces, no sólo lloraba y se entristecía, si no que caía enfermo literalmente. Fue un ser humano que amaba el amor, aunque quizá nunca comprendiera que el verdadero Amor no duele, sólo acaricia y cura, te otorga paz y coraje, te da la vida no te la resta. “Mi Ángel, mi todo, mi otro yo…” No sé porqué hablando de Byron y del amor he sentido a mi querido Beethoven en mi corazón,..
    Ayer me sentí feliz de haberme vuelto a encontrar con vos. No debí haberos echado de menos, pero ocurrió.
    Feliz fin de semana querida amiga.

    • Me gusta tu manera fresca de expresarte. Hablas desde un corazón puro, y eso es hermoso. Por qué no echar de menos a un amigo, que te hace bien al alma y vós también le hacés bien?
      Estoy de acuerdo con vós, el Amor no es dolor, sino paz y alegria, no es sufrimiento sino caricia y sanación profunda, el encuentro con el otro es la manera más eficaz que tiene Dios para sacar lo mejor que tenemos de nosotros y expandirlo, y el roce con el otro ser, hace que podamos pulir nuestras aristas y crecer. a eso vinimos. A aprender con otros. Porque solos, no podemos.
      Un abrazo!

      • De acuerdo entonces con respecto al amor verdadero. Y os eché de menos porque me acostumbré a vos, al placer de escribirte, de hablarte de algún modo, de compartir emociones y pensamientos a pesar de todo un océano, pero a la vez, al mismo tiempo, que por muy lejos que estés bien sé que vemos el mismo cielo. Además, a vos os gusta escribir y a mí me encanta hacerlo, escucharte y sentirte entre tus letras. No son cartas, pero tienen su perfume y su esencia.
        Gracias por tu abrazo. otro, del tamaño de la Luna.

      • Siempre me gustó eso de pensar que todos compartimos el mismo firmamento. Del otro lado del mundo, hay alguien que contempla las mismas estrellas. Es maravilloso eso! Y me pregunto a veces, alguien estará mirando el mismo atardecer que yo? Cómo será en otro hemisferio? Y agradezco esos pequeños milagros.
        Como las cartas que no dejan de conmoverme, de la época que sean. Creo que tienen un hálito de intimidad única, que toca el alma.
        Y por cierto, me debes una carta! No lo olvido… 🙂

    • 🙂 No, no me contaste.
      Tengo una amiga muy querida, que perdió a una hija, y que para ella, representan lo mismo, cada vez que las ve. Se emociona mucho, cuando lo cuenta. Y no sé por qué, siempre las imagina, azules.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s