vero

Lucía Bailón©

“PÉTALO 43
Son tantas las veces en que quisiera ser otra.
Los ojos más de lago,
el pelo más de fuego,
la piel más de caramelo,
los pechos más de Luna,
la cintura más de río,
el vientre más de pradera,
los labios más de fresa,
la apariencia más de Afrodita,
las pecas más de estrellas,
la voz más de Nueva Orleans,
el cerebro más de Marie Curie,
las pestañas más de látigo,
el culo más de montaña,
la suerte más de trébol,
las penas más de ausencia,
la risa más de pan de cada día,
la rabia más de no conocerla.
Son tantas las veces en que quisiera ser otra que se me olvida
que igual,
ya soy otra.
PÉTALO 42
Me gustan esas cosas que tú llamas imperfecciones.
Me gustan tus marcas, que tú llamas defectos.
Me gusta eso a lo que tú, horrorizada y triste,
llamas flotadores.
Y me pregunto, cuando veo esa frustración en tus ojos,
cómo habrán conseguido esto.
Cómo habrán conseguido que no te veas con los ojos que yo te miro
y que no sepas ver lo bonita y perfecta que eres,
con todo,
con todo eso que tú odias,
Pero tengo claro por qué lo han hecho,
y es porque eres un peligro.
Porque cuando sonríes, iluminas toda la calle,
porque cuando te quieres tiemblan las campañas publicitarias,
porque con tus brazos podrías partir el mundo en mil pedazos
si lo abrazas.
Y eso,
mujer,
no interesa.
Por eso te hacen llamarte defectuosa,
Por eso te hacen arañarte la piel y creerte
im(perfecta).
Pero tú eres defectuosa para esta sociedad
porque eres de verdad
y eres perfecta siendo de verdad.

– VERO

COMPLEJOS es un proyecto fotográfico de participación abierta sin edad ni género límite. Si estás interesadx escribe a luciabm1989@gmail.com

 

Mirarse al espejo no es fácil para todo el mundo. Un poco de celulitis aquí, unos pechos muy grandes o muy pequeños, unas estrías allá. Pecas, pelos, caderas, nariz, varices, pieles y pellejos, cejas y dientes. Lo que para algunos puede parecer bello, para otra puede ser una fuente de complejos. Esa palabra, Complejos, es el nombre que Lucía Bailón, de 30 años, ha elegido para un proyecto que está publicando en su página web y que ella define como “un proyecto fotográfico sobre la libre auto relación con una misma”. Desde junio de 2019, 23 personas se han puesto delante de su cámara y le han contado la relación no siempre fácil con sus cuerpos. Lo descubrimos a través de las palabras y las imágenes de la propia Lucía:

“Todo empezó con un vídeo de una conocida youtuber/influencer donde defendía que “TODAS SOMOS PRECIOSAS, TE TIENES QUE QUERER, TIENES QUE QUERER TUS COMPLEJOS PORQUE PARA OTROS SON PRECIOSOS”. Desde luego, no hay nada malo en ese tipo de mensaje, pero no dejó de parecerme un poco simple e inocente reducirlo todo a un cambio (impuesto) en la forma de verse. Me parece una ideología en general bastante extendida y peligrosa: el tener que verle sí o sí el lado bello y positivo a todas las cosas, queriendo evitar sentimientos reales de rechazo, duelo y dolor, los cuales son inevitables para una sanación real.

Hablando solo del aspecto físico, hay un ciclo bastante perverso: creces con unos estándares imposibles, esto genera complejos, te sientes mal, entonces recibes el mensaje de que deberías quererte y sentirte bien, y te sientes mal por no sentirte bien. Y las personas que llegan a ese estado de aceptación consigo mismas, son vistas a menudo como creídas, arrogantes, soberbias… Sea como sea tu relación con tu aspecto, está mal.

Quise contar en mi perfil de Instagram cómo es mi relación desde hace años con una determinada parte de mi cuerpo, la cual nunca me ha gustado, y sigue siendo así. Y no quería que nadie opinase ni contradijese mi percepción, solo quería contarlo y saber si más gente querría hacerlo, y así ha sido. Empecé el proyecto con un par de amigas y la magia de Instagram funcionó.

No soy yo la que le propone a nadie participar, son ellas las que se ponen en contacto conmigo. Todo el mundo que lo vea y quiera contar su historia es bienvenido. Antes de la sesión, quedamos para que me cuenten un poco. Es delicado porque necesito información pero a la vez no quiero ser invasiva, siempre dejo claro que pueden contar hasta donde quieran. Al final es su historia y yo no voy a forzar el proceso de nadie para tener más material. La entrevista es fundamental, ahí es donde salen frases y momentos que marcan el cómo yo pueda hacer las fotos. Por ejemplo, Elena, una de las participantes, tiene complejo con sus caderas. Durante la entrevista me contó cómo el flamenco le había ayudado en parte a reconciliarse, cómo pasaban de ser un complejo que se esconde a algo que hace que se sintiera con poderío. Y ese tipo de vueltas me parecen mil veces más interesantes que fotografiar una parte del cuerpo y ya. Lo que la persona me transmita, es fundamental”.

Via: La Matrioska

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: