
El tiempo perfecto
para compartir y disfrutar
juntos
este hermoso susurrar del agua
zambullirnos
flotar
hacer burbujas como niños
dejarnos arrastrar por las olas
como càscaras de nuez
cabalgar sobre la espuma y atrapar la luz por un instante
sentir el flujo mágico
a pulmón pleno sentir el aire y la bruma sobre la piel
el sonido que sale del mar
Este post viene envuelto de un recuerdo: la foto que lo engalana la sacó mi viejo en Mar de Ajó.
Es una ciudad balnearia de argentina que fuimos algunos veranos. En ese entonces las playas eran inmensas y el ritual era sencillo, hermoso: bien temprano entrábamos con el auto, sombrilla, termos todo equipado para pasar el dia.
Largas horas pescando mirando el mar (vaya paciencia la del pescador!) y yo iba y venia porque teniamos largas charlas con mi viejo. Siempre me sacaba una sonrisa (ese sentido del humor siempre presente!).
Nunca disfruté tanto del mar como esos veranos: me quedaban las manos arrugadas. la piel y el pelo lleno de salitre marino.
Si hay un aroma que se acerque a la felicidad ES ÉSTE.
Gabi
