.antes de partir

The Death of Cleopatra

Giampietrino pintó La muerte de Cleopatra hacia 1530. Se encuentra en el Museo del Louvre.

“Hay en los ojos de Cleopatra un aire de alivio, como si el inminente dolor de la mordedura de esa sierpe letal encerrara una liberación y no una condena a muerte: el veneno la eximirá de soportar las humillaciones de sus vencedores y la transportará a un territorio donde la ambición desmedida y la sed de poder devienen espejismos inservibles.
Es un suicidio donde impera menos una voluntad tanática que el ejercicio ejemplar de un orgullo tensado hasta sus últimas consecuencias.
El probable autor de esta obra titulada La muerte de Cleopatra ha sido apenas una nota en los escritos del gran Leonardo Da Vinci, lo cual constituye un honor nada desdeñable: se llamaba Giampietrino, su biografía es brumosa y su identidad ha sido puesta en tela de juicio: se ha visto en esa firma a Giovanni Battista Belmonte, pero también a Giovanni Pietro Rizzoli.
Las fechas iniciales y finales de su existencia son inciertas, así como los pormenores de su trayectoria artística y personal.
Se sabe que estudió pintura con su maestro Leonardo, y que la influencia de éste fué tan decisiva que lo llevó a copiar gran parte de sus insuperables composiciones.
En el lienzo, la reina egipcia aparece en su celda final, con una expresión en el rostro que trasluce a un tiempo resignación y un profundo desdén ante la inminencia de la muerte.
El ofidio, sostenido por la mano izquierda, está a punto de morder uno de los pechos de esa mujer de figura armoniosa y atractiva. En este punto Giampietrino contradijo las versiones clásicas que aseguran que Cleopatra murió envenenada por una cobra que la mordió en uno de sus brazos.
La vida y obra del discípulo de Leonardo han sido fechadas entre 1495 y 1549, y a él se lo valora como un talentoso representante de la Escuela Lombarda.
Produjo retablos, retratos y escenas de la mitología clásica.
En el gesto autodestructivo de Cleopatra VII, la última reina ptolomeica de Egipto, el artista plasmó una verdad inquietante: para ciertos espíritus insaciables, la vida sólo tiene valor en la medida en que no se atreva a desairar su omnívora voluntad de poderío.”

Fuente: Transcripción de “Las mujeres más bellas de la pintura”

.Giampietrino (1495-1549) Poco se sabe de él y su verdadera identidad despierta dudas. Fué discípulo de Leonardo y representante de la escuela Lombarda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s